Mapa de la reciente ola de incidentes de origen desconocido ocurridos en Irán

Se sospecha que al menos parte de ellos son fruto de sabotajes. El Gobierno iraní los considera accidentales o no revela las causas.

Desde finales de junio se han producido numerosos incidentes misteriosos por todo Irán que han causado una amplia destrucción de infraestructuras, desde incendios hasta explosiones y fugas de gases tóxicos. Además de las detonaciones en la planta nuclear de Natanz, en una fábrica de misiles y en dos estaciones energéticas, que recibieron mucha atención mediática, desde finales de junio se han producido docenas de incendios en lugares como una fábrica de aluminio en Lamard, un astillero en Bushehr o una planta petroquímica en Juzestán, entre otros. Algunos de estos episodios han sido atribuidos a causas naturales, pero otros han sido provocados de forma intencionada.

Cada vez más observadores creen que se trata de una campaña encubierta de sabotaje contra objetivos iraníes para arrastrar a Teherán a una escalada militar mientras Donald Trump aún sigue en la Casa Blanca. El Gobierno iraní no lo ha expresado públicamente, pero en privado funcionarios iraníes creen que se trata de una operación de Israel con al menos cierto apoyo de EEUU. Tanto el Gobierno israelí como el iraní son conscientes de que las encuestas dan a Trump como perdedor en las elecciones de noviembre y que una administración demócrata podría revocar la actual estrategia de confrontación.