Image
2 de marzo de 2021 Nº 0007

Por el equipo de analistas de

Image
Riad, capital de Arabia Saudí. Foto: Riyadh Travel

Pulso soberanista saudí para atraer al negocio

Lo que antaño era una recomendación ahora es un ultimátum: Arabia Saudí ha anunciado a las empresas extranjeras que, a partir de 2024, ninguna podrá hacer negocios con agencias, instituciones y fondos del Gobierno a menos que establezca su sede regional en su suelo. Más allá de las ventajas fiscales ofrecidas a quienes accedan a ello, el ministro de Finanzas ha matizado que habrá excepciones para algunos sectores estratégicos, todavía no detallados, y para las empresas foráneas que hagan negocios con compañías privadas saudíes.

Riad defiende esta nueva norma en base al hecho de ser el país más poblado de la Península Arábiga y de tener la mayor economía y, pese a ello, albergar apenas el 5% de las bases regionales de las compañía extranjeras. En un tiempo de vacas flacas debido a la caída del precio del crudo fruto de la pandemia, este fenómeno persistente ha repercutido negativamente en la Inversión Directa Extranjera (IDE) y, sobre todo, en su empleo, más teniendo en cuenta que 2/3 de la ciudadanía saudí es menor de 35 años.

Las empresas internacionales históricamente han preferido Emiratos Árabes Unidos como base de operaciones en la zona. Aparte de las ventajas fiscales, Dubai ofrece un entorno más atractivo -ocio nocturno, playas, centros comerciales, código de vestimenta occidental y posibilidad de consumo de alcohol- para los empleados expatriados y sus familiares.

No menos importante, EAU ha ofrecido una estabilidad política de la que Arabia Saudí carece debido, en gran parte, el carácter temperamental de un príncipe heredero que en los últimos tiempos ha lanzado reformas de calado, ha arremetido contra parte de la élite mediante redadas de Anticorrupción y ha sido responsabilizado de la persecución y asesinato de críticos. No en vano, el 90% de la población de Dubai es extranjera. Según datos de la Conferencia de la ONU sobre el Comercio, Dubai recibió en 2019 un 300% más de IDE que la vecina Arabia Saudí pese a que el tamaño de su economía es aproximadamente la mitad.

Competencia entre aliados

En NÂR Research creemos que la decisión saudí se debe a una férrea competencia comercial entre dos aliados políticos en la región. Las economías de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos se asemejan. Ambas dependen del petróleo y ambas buscan diversificarse tanto para evitar déficits profundos provocados por la caída de dividendos de la venta de crudo, o por eventuales conflictos regionales, como para asegurar su supervivencia en un futuro sin oro negro.

Tras la pandemia, que les ha obligado a tomar medidas de austeridad impopulares, la prioridad es recuperar la senda de crecimiento. Tanto EAU como Arabia Saudí han experimentado crecimientos negativos en 2020, según estimaciones, y esperan recuperar en 2021 una senda de crecimiento tímido, aunque ligeramente superior en el caso saudí.

En una competición tan igualada, cualquier punto suma. El Ministerio de Inversión saudí ha anunciado recientemente que 24 compañías internacionales, entre ellas Deloitte, Bechtel y PepsiCo, han firmado Memorandos de Entendimiento para establecer sus sedes regionales en Riad. A finales de 2020, Google anunció un plan para establecer un centro de servidores -Google Cloud- en Arabia Saudí en cooperación con la división de Desarrollo del gigante petrolero Aramco. Este gesto desató suspicacias en torno al almacenamiento de datos privados.

Evolución regional del porcentaje de crecimiento del PIB

De 2005 a 2016 se hace un promedio; 2020 y 2021 son proyecciones del FMI

Fuente: Fondo Monetario Internacional (FMI). Gráfico: NÂR Research

Una de las cuestiones en el aire es cómo procederán el resto de compañías, sobre todo las del sector del crudo y el gas, más propensas a hacer negocios con entidades de capital gubernamental, y que podrían resultar las más perjudicadas en caso de que la normativa de Riad entre en vigor tal y como se ha planteado. Una opción que se baraja es abrir oficinas en Arabia Saudí y declararlas sede regional, aun manteniendo abierto un despacho en Dubai. Sea posible o no, una parte notable del sector empresarial no ha recibido positivamente la nueva moción. La consideran contraria a la libre competencia y a la unidad de mercado en el Golfo Pérsico, en particular entre los países del Consejo de Cooperación del Golfo tras la reciente descongelación del bloqueo a Qatar.

En perspectiva general, en NÂR Research vemos el gesto saudí como un síntoma más de las nuevas tendencias económicas que la pandemia parece haber acelerado. Entre sus características están la desglobalización, que propicia que Gobiernos más intervencionistas tomen medidas enfocadas en proteger sus economías internas frente al empuje de competidores regionales y potencias.

En este contexto, los Fondos Soberanos de Inversión están siendo herramientas al alza con un fuerte carácter político. Arabia Saudí proyecta su Fondo de Inversión Pública, creado sobre todo a partir de los dividendos de las exportaciones de petróleo y con cerca de 330 mil millones de euros en activo, como un instrumento de diversificación económica que permita reducir la dependencia del crudo. Su meta para 2025 es convertirlo en el mayor del mundo.

El alcance de estos objetivos comprende la IDE y la participación del sector privado nacional, para los que prevé nuevos incentivos fiscales jugosos. Por el momento ha creado 30 compañías en distintos sectores y se ha puesto detrás de megaproyectos como el Neom, con una inversión estimada de 500 mil millones de dólares.

Neom: el Dubai que sueña Bin Salman

Este proyecto anunciado en 2017, para crear un 'hub' económico, científico y tecnológico de primer orden mundial a orillas del Mar Rojo, es uno de los ejes del plan saudí para atraer IDE y ascender en los 'ránkings' globales. Se trata de un 'laboratorio viviente' diseñado para atraer a las mentes más brillantes, trufada de tecnología punta y que previsiblemente contará con todas las facilidades necesarias para las empresas internacionales que deseen establecerse y participar en su desarrollo.

La piedra angular de Neom es The Line, presentada por el Reino como una ciudad de proyección lineal de 170 Km de largo, sin coches en la superficie y con transporte rápido subterráneo, que preserve el medio ambiente y aúne I+D, turismo y logística con capacidad global. De acuerdo con sus impulsores, en 2025 estará lista su primera fase.

Neom es un proyecto ambicioso en la cabeza del príncipe heredero saudí, Mohammad bin Salman, destinado a desbancar la posición privilegiada de sus competidores regionales. La megaciudad no ha estado exenta de críticas por parte de las tribus asentadas en la zona que prevé ocupar, cuyas protestas han sido represaliadas por el Gobierno, y por parte de activistas medioambientales, temerosos de su impacto ecológico.

Ciudad proyectada de Neom

Gráfico: NÂR Research

Sin castigo duro por el escándalo Khashoggi

Tal y como había previsto NÂR Research en uno de sus boletines, la publicación del informe de la CIA sobre el asesinato del columnista crítico Jamal Khashoggi, el pasado viernes, no altera significativamente la lucrativa relación entre Riad y Washington. Ante las pruebas de que Bin Salman aprobó, si no ordenó directamente la retención y muerte de Khashoggi, la administración Biden ha optado por sanciones mínimas y mandar el mensaje "la relación con Arabia Saudí es mayor que un individuo". Con todo, Biden ha dado un paso atrás respecto a su predecesor, decidiendo no mantener lazos de máximo nivel con el sucesor al trono designado, quien verá así su posición debilitarse.

Las denuncias de violaciones de DDHH van a tener ahora cierto impacto en las relaciones bilaterales que no tuvieron durante la era Trump. Consciente de ello y decidida a limar asperezas, Riad sacó de prisión recientemente a la activista Loujain Alhathoul. Por otra parte, con el objetivo de frenar la guerra en Yemen -y quizás mandar un mensaje a Irán de su disposición a rebajar la tensión- EEUU suspendió su apoyo a las operaciones saudíes en ese país.

Con estos gestos, se nos desvela un Presidente estadounidense partidario de no imponer grandes giros en política exterior que puedan poner en peligro su influencia en la región, y favorable a evitar por todos sus medios un choque regional fuera de su control, acotando, con acciones milimetradas, el margen de actuación de aliados y enemigos. Casos como el del bloqueo a Qatar, o la más reciente rivalidad Arabia Saudí-EAU, por ahora comercial, demuestran que hay sucesos lejos del alcance de la Casa Blanca.

Image
COVID-19

Grecia busca garantizarse el turismo veraniego

El Gobierno griego se está moviendo de manera rápida y decidida para pactar corredores seguros que le permitan garantizarse una parte importante del mercado turístico veraniego. A inicios de febrero, Grecia firmó un acuerdo con Israel -el país donde más proporción de personas han sido vacunadas contra la COVID-19- por el que los ciudadanos que demuestren mediante documento que han recibido una dosis de una vacuna aprobada por la UE podrán viajar entre ambos países sin necesidad de someterse a una prueba PCR ni guardar cuarentena. Chipre le siguió unos días después, y se espera que los corredores entren en vigor el próximo abril. Tras este éxito, Atenas apunta a otros mercados más importantes.

La Organización Mundial del Turismo estima que durante 2020 se perdieron 1,3 billones de dólares en ingresos del turismo y que 120 millones de puestos de trabajo en el sector están en peligro. El turismo supone habitualmente un 20% del Producto Interior Bruto de Grecia. Durante 2020, recibió menos de 7,5 millones de turistas -un 77% menos que en 2019- y los ingresos del sector se redujeron en dos tercios (en la vecina Turquía los datos son similares: una caída del 70% en las llegadas y del 65% en los ingresos). Así que el Ejecutivo griego necesita el turismo para recuperar su economía, y de ahí que haya apostado por una estrategia más atrevida que otros países.

Proporción de la población vacunada contra la Covid-19

El porcentaje de población que ha recibido una dosis incluye a aquellos que han recibido la pauta completa (últimos datos disponibles).

Fuente: Our World in Data Gráfico: NÂR Research

El siguiente mercado en el que se centra Grecia es el Reino Unido, que con Israel es uno de los países del mundo que más rápido avanza en la vacunación. Tras el reciente anuncio del gobierno británico de un plan de desescalada, turoperadores como TUI y aerolíneas como Easy Jet y Jet2 registraron un elevadísimo incremento en las reservas de viajes veraniegos. Los principales destinos reservados fueron Grecia, España y Turquía.

Durante la última semana, el ministro de Turismo de Grecia, Haris Theoharis, ha aparecido en medios británicos como el Financial Times y BBC4, donde anunció que su Gobierno se halla en “conversaciones de carácter técnico” con el de Londres para establecer un “pasaporte de vacunación” que permita el viaje entre ambos países sin necesidad de tests o cuarentenas. “Tenemos muchas esperanzas de hallar una solución”, afirmó a los micrófonos de la radio británica, augurando un verano “medio-normal” en cuanto a las visitas turísticas. Tradicionalmente, Reino Unido es el país que más turistas enviaba a Grecia (2-3 millones).

Otro país con el que pronto podría firmar un acuerdo similar es Emiratos Árabes Unidos, que ha vacunado a más de un tercio de su población y que, en los últimos años, ha reforzado sus relaciones políticas, militares y energéticas con Grecia, Chipre e Israel para forjar un frente anti-turco en el Mediterráneo Oriental.

Después de semanas de presión por parte de varios estados, especialmente los del sur de Europa, la Comisión Europea anunció la semana pasada que se ha llegado a un acuerdo sobre los pasaportes de vacunación, que deberían estar listos para el verano. España, aunque a menor velocidad que Grecia, también prepara corredores seguros, especialmente con las islas Baleares y Canarias, en algunos casos bajo el liderazgo de las autoridades y en otros por iniciativa privada. Entre tanto, varias empresas han desarrollado soluciones para garantizar la validez de los certificados sanitarios, tanto si se utilizan para verificar el estado de vacunación como el resultado de los test y, de hecho, algunos seguros de viaje ya han comenzado a incorporar esta tecnología para sus clientes.

Image
JORDANIA

Presupuestos de naufragio en plena tercera ola

Tras unos meses de tregua, Jordania se halla en medio de una tercera ola de contagios por coronavirus desde que alcanzase el pico de la segunda a mediados de noviembre. La nueva ola ha registrado más de 42.000 casos entre el 14 y el 28 de febrero y los fallecidos ya ascienden a 4.675.

Esta tercera ola puede dar un golpe mortal a una economía que no parece recuperarse. A comienzos de año el Banco Mundial preveía que la economía jordana crecería un 1,8% durante 2021, aunque se trataba de una previsión contingente a la evolución de la pandemia, que en la actualidad no augura que estas predicciones se cumplan. La imposibilidad de que sectores clave de la economía como el turismo y la restauración operen al 100% dificulta sobremanera la recuperación económica. Sin ir más lejos, el confinamiento de los viernes, una de las medidas más odiadas por los jordanos, y que había sido levantada el pasado 13 de enero, ha sido restablecida por las autoridades.

El 21 de febrero el parlamento jordano aprobó el presupuesto para 2021, con un recorte del gasto de 148 millones de dinares (152 millones de euros) pero no ofrece una solución a la crisis económica, ya que el déficit público sigue estando en torno a los 2.060 millones de dinares (2.410 millones de euros). La reducción del déficit en apenas 100 millones, en comparación con 2020, no es suficiente para hacer frente a una situación en la que, de nuevo, el grueso de los ingresos del Estado depende de la recolección de impuestos (74%). Las promesas del Gobierno de no implementar subidas de impuestos caen en saco roto, ya que el gasto público se destina casi en su totalidad a hacer frente al mantenimiento del aparato estatal y la deuda pública, mientras que medidas sociales como la subida del salario mínimo y de las pensiones han sido ignoradas. El crecimiento económico no puede depender del sobrecargo del sector privado y de la reducción puntual de las importaciones de hidrocarburos, sin establecer medidas sostenibles a largo plazo.

Image
SEGURIDAD

Turquía choca con Irán ante un posible ataque a Sinjar

El pasado 14 de febrero, el Ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, anunció la ejecución de "trece ciudadanos turcos" -luego se sabría que uno era kurdoiraquí- a manos del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Los cautivos habían sido capturado por la guerrilla kurda entre 2015 y 2017 en secuestros, controles improvisados y emboscadas.

Sus muertes se produjeron en una cueva de la zona montañosa kurdoiraquí de Gara, a unos 60 Km al sur de Turquía, durante la operación Pençe Kartal-2, una de las mayores que el ejército turco ha lanzado en los últimos ocho meses. Al menos 53 combatientes kurdos y tres miembros de las fuerzas especiales turcas murieron en la ofensiva.

El analista Metin Gurcan señala algunos interrogantes que deja el suceso: ¿tenía el doble objetivo de rescatar a los rehenes y capturar a dos de los principales comandantes del PKK -Murat Karayilan y Duran Kalkan, que se dirigían supuestamente a Gara para una reunión-? ¿Por qué se anunció en los medios una inminente operación en Gara días antes de llevarse a cabo? Y, ¿por qué la operación involucró bombardeos aéreos, eliminando así el factor sorpresa de la propia operación?

Gara ha sido tradicionalmente una importante base logística y de entrenamiento para el PKK, en guerra con Turquía desde 1984. Es, además, un punto intermedio entre los montes Kandil, donde se hallan sus bases más antiguas, y los de Sinjar, donde se estableció tras romper el cerco del Estado Islámico en 2014. Medios turcos auguran que estos últimos podrían ser escenario de una operación conjunta del ejército turco y fuerzas kurdoiraquíes peshmerga.

En los últimos tiempos el Gobierno Regional del Kurdistán, presionado por Turquía, ha roto su tradicional 'neutralidad' con el PKK, al que consideraba un huésped incómodo por razones políticas, y ha pasado a la ofensiva. Eso ha puesto a turcos y kurdoiraquíes en un brete diplomático con Irán. Las milicias chiítas han advertido de que plantarán cara a cualquier ataque en Sinjar.

En los últimos días, Turquía e Irán han convocado a sendos embajadores a raíz de unos comentarios del enviado iraní a Bagdad, criticando la presencia militar turca en Irak. Estos movimientos, junto con las recientes denuncias de medios gubernamentales turcos de la persecución de opositores iraníes en Turquía, aumentan la posibilidad de ruido de sables diplomático entre estos vecinos.

Image
Casa Árabe
CASA ÁRABE

Filmin abre una ventana al cine de Oriente Medio

La filmografía de la región MENA tiene un nuevo hogar en la mayor plataforma española de cine en 'streaming'. Fruto de la buena experiencia tras el salto de la programación habitual de Casa Árabe a la red debido a la pandemia del SARS-CoV-2, Filmin y esta institución pública han acordado verter en un canal una gran cantidad de títulos de películas y documentales. Esta oferta se complementará con los ciclos presenciales que se realicen en el futuro.

La colección disponible en Filmin incluye joyas como la turca Mustang, que fue nominada a los Oscars, el documental de Hernán Zin Nacido en Siria o la impactante Vals con Bashir, que aborda la guerra libanesa a través de la experiencia de los soldados israelíes que participaron en ella.

Image
Image

El augurado retorno al marco del acuerdo nuclear que Irán y la administración Obama firmaron en 2015 -y del que Trump se retiró en 2017- se ha convertido en una maniobra de cortejo tan enrevesada que bien podría desembocar en una nueva escalada de tensión regional o, incluso, sobrepasar un punto de no retorno en el que firmantes como la UE, que antaño defendían el texto original, apuesten por un marco a negociar más amplio que englobe cuestiones como el programa de misiles o el apoyo iraní a 'proxies' en la región.

Este es uno de los temores del Gobierno iraní. El Ejecutivo pragmático se opuso inicialmente a las medidas nucleares decretadas por el Parlamento, de línea más dura y convencido de que sólo incrementando la presión, en forma de nuevas renuncias al acuerdo nuclear e incluso con acciones armadas en terceros países, puede forzar a los firmantes occidentales a levantar las sanciones. Los últimos incidentes parecen responder al imperio de esta opción.

La prolongación de las sanciones bajo Biden, el ataque encubierto a una instalación nuclear iraní durante el verano pasado, y el posterior asesinato del científico Mohsen Fakhrizadeh, han propiciado este escenario. Han arrinconado a las voces moderadas en Irán y vigorizado a los menos partidarios a comprometerse con EEUU y sus aliados. Estos, además, se ven con opciones reales de aupar a uno de los suyos a la Presidencia, el próximo junio.

En este contexto, los últimos gestos de Biden resultan insuficientes. Permitir que Corea del Sur desbloquee fondos iraníes congelados en bancos de Seúl, aliviar la presión en Yemen u ofrecerse para un diálogo 'informal' -junto con un diálogo indirecto sobre un intercambio de prisioneros- pueden servir para generar confianza. Pero la sólida negativa hasta el momento de la Casa Blanca a levantar las draconianas sanciones, a menos que la línea dura renuncie a sus medidas nucleares, está suponiendo un obstáculo insalvable e incluso peligroso. Por el momento, Teherán ha rechazado el diálogo porque "no es el momento apropiado". A tres meses de las elecciones presidenciales, ningún líder iraní quiere ser retratado involucrándose en tamaña empresa sin garantías de éxito.

Lluís Miquel Hurtado, Analista de NÂR Research