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19 de enero de 2021 Nº 0004

Por el equipo de analistas de

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Turquía deja atrás los dos meses más letales

Las restricciones en marcha en Turquía -confinamientos de fin de semana y por edades -mayores de 65 y menores de 20 años-, cierre de restauración, ocio y escuelas- han logrado doblar la curva de la segunda ola de COVID-19, que se inició a finales del verano y alcanzó cifras dramáticas en noviembre y diciembre, los más mortíferos en lo que va de pandemia. En las 27 provincias que incluimos en nuestro modelo de cálculo -entre ellas Estambul, Ankara y Esmirna- hemos hallado un exceso de mortalidad de 30.800 fallecimientos en esos meses de noviembre y diciembre, y en NÂR Research estimamos que en toda Turquía puedan haber sido más de 43.000, pese a que el Ministerio sólo reconoce 10.000 muertos para ese periodo. Creemos que la cifra total de muertos en Turquía debido a la COVID-19 desde marzo hasta mediados de enero, supera los 71.000, casi el triple que los 24.000 admitidos oficialmente.

Desde el inicio de noviembre, 198 sanitarios han muerto en Turquía -el doble que en todos los meses anteriores de epidemia- lo que refleja la presión a la que se ha visto sometido el sistema hospitalario turco durante este pico de la segunda ola, tal y como advertíamos en nuestra última alerta para suscriptores.

Exceso de mortalidad durante la pandemia
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Fuente: Registro de defunciones municipal / Min. Sanidad. Gráfico: NÂR Research

La Incidencia Acumulada, es decir, el número de casos por 100.000 habitantes durante los últimos 14 días, se mantuvo en torno o por encima de 500 desde inicios de diciembre hasta la última semana de año, cuando empezó a reducirse de forma drástica. Actualmente se halla en 180. Si bien existen serias dudas sobre la transparencia y fiabilidad de los datos oficiales de Turquía, en este caso, el también drástico descenso en el exceso de mortalidad corrobora esta tendencia.

Después de alcanzar cifras de mortalidad diarias del doble o incluso el triple de lo esperado, los niveles de mortalidad en la mayoría de provincias analizadas se han reducido hasta alcanzar los niveles habituales al final de la primera quincena de enero. Hay que tener en cuenta que algunos fallecimientos por COVID-19 podrían quedar estadísticamente ocultos en nuestro modelo ya que enero es el mes en que tradicionalmente se observan más muertes, debido a las bajas temperaturas y a patologías estacionales que este año están teniendo menor incidencia, como la gripe. Sin embargo, en algunas provincias, como Sakarya, Hatay, Çorum, Edirne o Karaman, todavía no se han alcanzado estos niveles normales o hay ligeros repuntes, lo que indica que sigue habiendo brotes activos. Por ello, creemos aconsejable que se mantenga las restricciones al menos hasta la segunda o tercera semana de febrero.

Otra conclusión de nuestro estudio es que, no solamente se está informando de un menor número de fallecimientos de los que realmente ocurren -es probable que parte de estos se produzcan sin haber sido sometidos a test PCR-, sino que también existe un importante desfase temporal entre el momento en que se producen las muertes por COVID-19 y en el que las comunica el Gobierno. Otros que han estudiado el exceso de mortalidad, como Güçlü Yaman, apuntan a que si durante la primera ola este desfase era de dos semanas, durante la segunda ha aumentado hasta las cuatro semanas.

Lamentablemente, en Turquía no existen estudios oficiales de exceso de mortalidad como en otros países. Sin embargo, los análisis de otros como el citado Yaman o de Onur Baser, de la Universidad de Michigan, corroboran la validez de nuestro modelo. El estudio de Baser, hecho para Columbia Data Analytics, estima en 80.000 las muertes producidos por la COVID-19 en toda Turquía durante 2020, si bien se basa sólo en los datos de 9 provincias, y no de 27, como es el caso de nuestro modelo, que nos permite ajustar más las estimaciones.

Muertes por COVID-19 y exceso de mortalidad
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Fuente: Registros municipales / Min. Sanidad / Our World in Data / FT . Gráfico: NÂR Research
El millón de casos ocultos

A finales de noviembre, el Ministerio de Sanidad aceptó volver a dar la cifra total de infecciones diarias en lugar de sólo aquellos casos con síntomas, como había hecho desde finales de julio. Asimismo, a inicios de diciembre, incluyó en el cómputo global, de una sola vez, casi 1,2 millones de casos que no había hecho público anteriormente. En el siguiente gráfico estimamos, en base a varios parámetros, cuándo se produjeron: el resultado es que, ya desde finales de verano, la situación de la COVID-19 en Turquía empezó a adquirir la gravedad de la primera ola, pese a lo cual no se tomaron las medidas necesarias, lo que desembocó en un enorme pico de infecciones y muertes a final de año.

Casos diarios de COVID-19 en Turquía
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Fuente: Min. de Sanidad. Gráfico: NÂR Research

Con todo, teniendo en cuenta la cifra estimada de muertos y la tasa de letalidad que ha presentado el coronavirus en otros países con datos más transparentes, creemos que la cifra real de contagios en Turquía podría ser de entre 4,5 y 7 millones. Por desgracia, los resultados del estudio serológico que inició el Ministerio de Sanidad el pasado verano, no han sido publicados. En otros países, como España, estudios similares han revelado la presencia de anticuerpos en un 10 % de la población, con lo que número real de contagios es el doble de los detectados mediante test.

Empieza la vacunación

La campaña de vacunación contra la COVID-19 comenzó en Turquía el pasado 14 de enero, un mes más tarde de lo inicialmente anunciado. En los primeros cinco días de campaña, se inoculó la primera dosis a más de 800.000 personas empezando por los empleados del sistema sanitario, los mayores de 65 años y los líderes políticos.

Turquía utiliza la vacuna CoronaVac de la empresa china Sinovac: totalmente segura pero sobre la que los resultados de las pruebas han arrojado grados de efectividad muy diversos, del 50 al 91%. Turquía ha encargado 30 millones de dosis, pero hasta ahora sólo ha recibido 3 millones, en parte debido a los retrasos por un brote de COVID-19 en las aduanas chinas -y hay quienes lo vinculan a la firma de un acuerdo de extradición firmado con Pekín y pendiente de ratificación parlamentaria en Turquía-. El Ministerio de Sanidad turco también está en conversaciones con Pfizer-BioNTech para la adquisición de su vacuna.

Exceso de mortalidad durante 2020
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Fuente: Registros municipales / Min. de Sanidad / TÜIK. Gráfico: NÂR Research
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IRÁN

La UE busca su lugar en la 'reconexión' nuclear

La Unión Europea ha expresado públicamente su preocupación por las "importantes rupturas" de los compromisos iraníes con el Plan de Integral de Acción Conjunta (PIAC), popularmente acuerdo nuclear de 2015. La última, elevar al 20% el nivel de enriquecimiento de uranio en sus instalaciones de Fordo, que llega justo cuando un informe interno señala que Teherán ha abierto una línea de ensamblaje para un producto susceptible de ser usado en armas atómicas.

En NÂR Research consideramos que estos gestos, si bien ayudan a consolidar su capacidad tecnológica en el campo de la armamentística, son reversibles y buscan en primer lugar presionar a la administración Biden para que priorice el dosier iraní. Existen, aparte, divergencias en el seno del poder sobre estas acciones. Algunos sectores, sobre todo alrededor del gobierno centrista, temen que causen una impresión adversa y obstaculicen un diálogo inmediato.

Lanzamiento de misiles balísticos durante los ejercicios militares Gran Profeta XV. Foto: Agencia Tasnim

Los últimos días de Trump en la Casa Blanca han coincidido con una ola de ejercicios militares navales y terrestres, con los que Irán ha querido sacar músculo y, de nuevo, llamar la atención occidental. Entretanto, delegados del llamado E3 -Francia, Alemania y el Reino Unido, firmantes europeos del pacto atómico- se han embarcado en una serie de gestos diplomáticos, con viajes al Golfo Pérsico incluidos, para ilustrar su apoyo al PIAC.

Este raro movimiento es síntoma de la voluntad de la UE de salvar el PIAC, arrinconada, cuando no saboteada por la estrategia de 'máxima presión' a Irán propugnada por el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo. Poco pudo hacer Bruselas para proteger sus intereses económicos de las sanciones secundarias, llevando a Teherán a culpar a los firmantes europeos de incumplir el acuerdo y, en respuesta, a renunciar escalonadamente a sus compromisos nucleares.

Antes del último tsunami de sanciones, la UE era el socio comercial principal de Irán. Los países europeos han importado sobre todo hidrocarburos -en 2017 estos conformaron el 88,7% de las importaciones europeas desde Irán-, lo que ha tendido a provocar un balance comercial negativo a medida que el flujo de crudo ha aumentado. Al sancionarse, la balanza se ha alterado notablemente.

Volumen comercial absoluto UE-Irán, en millones de euros

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Fuente: Eurostat. Gráfico: NÂR Research

La crisis desencadenada por el adiós de Trump al PIAC ha forzado a la UE a invertir todas sus energías en mantener el pacto a flote, a costa del diálogo comercial, político y de derechos humanos. Herramientas como INSTEX, un instrumento de trueque para comerciar con bienes no sancionados por Washington, han sido útiles durante la pandemia para fines sanitarios, pero no han demostrado hasta ahora ser efectivo a gran escala. Tampoco permiten importar crudo, la principal fuente de riqueza iraní.

Es así como, pese a su potencial energético, industrial y turístico, Irán dejó de ser atractivo comercialmente. Una idea que puede revertirse rápidamente si, como persigue la UE y, en apariencia, el presidente Joe Biden, se establece una 'vuelta a la normalidad' que comience con una marcha atrás mutua: levantamiento de sanciones a cambio de retorno técnico al cauce del PIAC.

Este proceso se enfrenta a varias adversidades. Alemania ha dejado entrever su deseo de un PIAC 'plus', que incluya negociaciones sobre el programa de misiles balísticos; algunos asesores de Biden han afirmado algo similar, así como la posibilidad de abrir el diálogo a otros países regionales, algunos rivales de Irán. Teherán se opone frontalmente a negociar sus misiles, aunque está abierta a conversaciones, incluso con Arabia Saudí.

Las dinámicas internas también serán determinantes en la fase venidera. Las fuerzas reticentes a una penetración occidental en el país, algunas de ellas integradas en el gran sector publico-privado, son hoy más fuertes que en 2015; por contra el Gobierno que forjó el pacto atómico, tecnócrata y más defensor del sector privado, es más débil y la facción que lo sostiene podría perder la Presidencia el próximo junio.

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IRAK

Los 'hermanos' kurdos se enzarzan en el norte

Los kurdos son vistos como un grupo étnico homogéneo, ignorando divisiones históricas, geográficas e ideológicas. Prueba de estas diferencias es la creciente tensión entre el Gobierno Regional del Kurdistán iraquí (GRK) y el grupo armado PKK -de origen kurdo-turco y considerado terrorista por la UE, EEUU y Turquía- y sus socias, como la milicia kurdo-siria YPG o la milicia yazidí de Sinjar YBS.

Ankara lleva años criticando la inacción de Erbil y Bagdad ante la presencia del PKK en su territorio y tomándose la justicia por su mano, con crecientes incursiones y estableciendo bases en el norte de Irak. Sin embargo, en los últimos meses, la Administración central y la kurdo-iraquí parecen haberse avenido a las demandas turcas, y han iniciado operaciones contra el PKK.

El pasado 8 de octubre, el jefe de seguridad del paso fronterizo de Duhok, Ghazi Salih, fue asesinado a tiros a la puerta de su casa. El ataque pudo ser una advertencia a lo que se iba a consolidar al día siguiente, es decir, la firma de un acuerdo entre Bagdad y Erbil que pretende restaurar la seguridad en Sinjar y la frontera sirio-iraquí y la eliminación del PKK de la zona. Para ello, el GRK y el Gobierno federal desplegaron 6.000 efectivos, provocando una reacción violenta del PKK y sus afiliados.

Desde la firma del acuerdo, se han producido varios ataques a puestos de control fronterizos y enfrentamientos directos. Turquía seguirá presionando por erradicar al PKK de Irak -también pide el cierre del campamento de refugiados de Makhmour, controlado por la organización armada-, pero esto podría llevar a crecientes episodios de tensión en el norte de Irak o incluso a un conflicto armado de baja intensidad.

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SEGURIDAD

Turquía aprovecha la crisis de WhatsApp

La desconfianza en WhatsApp y Facebook -se sabe que han cedido metadatos a la Justicia- ha provocado una migración masiva a otras aplicaciones como Telegram o Signal. Turquía acusó especialmente este fenómeno, que Ankara ha visto como una oportunidad para elevar su control de las comunicaciones digitales.

El gobierno ha llamado a la población a combatir el "fascismo digital" migrando a BIP, una aplicación nativa. Ha impuesto su uso en comunicaciones estatales estratégicas, como las mantenidas con diplomáticos y periodistas, e incluso con sus milicias sirias afines. BIP pertenece a Turkcell, la mayor teleoperadora del país, cuyo principal accionista -con un 26% de participaciones- es el Fondo de Riqueza turco, dirigido por el presidente Recep Tayyip Erdogan.

NÂR Research & Consulting ha accedido a un informe forense que certifica que BIP almacena numerosa información, parte de ella sensible, en bases de datos no encriptadas dentro del mismo dispositivo, lo que las deja a merced de quien logre acceder física o telemáticamente al aparato. Aparte, BIP demanda al usuario permiso para acceder a ocho áreas del teléfono.

El conflicto con BIP y la privacidad tiene que ver con la desconfianza en los propietarios, la ley turca y los precedentes. Turquía lidera la lista mundial de peticiones a Twitter de censura de contenido. ONG's han alertado de prácticas de acceso a comunicaciones digitales privadas sin autorización judicial, una actividad que se teme que vaya a más con la nueva normativa de Internet, que obliga a las grandes redes sociales a almacenar en Turquía los datos de sus usuarios.

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EGIPTO

Momias para resucitar el turismo

Las autoridades egipcias han anunciado el descubrimiento de numerosos restos arqueológicos cerca de la pirámide de Teti, en Saqqara. Entre los hallazgos se cuentan vestigios de un templo, ataúdes de hace más de 3.000 años, estatuas y un enorme papiro con el capítulo 7 del Libro de los Muertos, además de un sinfín de estelas, juguetes, maquetas de barcos funerarios y máscaras de momia, todos ellos pertenecientes al Imperio Nuevo.

El yacimiento vive un momento dorado desde 2018. Según el egiptólogo Zahi Hawass, estos descubrimientos reescribirán la historia de esta zona, especialmente en lo relativo a las dinastías XVIII y XIX del Imperio Nuevo, durante las cuales se adoraba al rey Teti. Los hallazgos podrían arrojar luz sobre los enigmas que rodean a dicho periodo de la historia egipcia. Asimismo, el hallazgo de recintos de momificación y talleres de ataúdes apunta hacia un tratamiento industrial de la muerte.

Estos nuevos hallazgos contribuyen a aumentar el interés y la atracción por este enclave turístico que alberga la necrópolis de Memphis y al menos once pirámides. El anuncio regular de nuevos descubrimientos es una de las estrategias del gobierno egipcio para revivir el sector turístico.

Aunque, tal y como apuntamos desde NÂR Research en nuestro informe, el país de los faraones ha intentado mantener abiertas sus fronteras y recibir turistas desde el verano, las medidas adoptadas por el resto de países han penalizado sus esfuerzos. Sin embargo, decisiones como la extensión de visas gratuitas a varias ‘gobernaciones turísticas’, visados electrónicos, descuentos y la introducción de rutas aéreas nacionales podrían situar a Egipto como uno de los principales destinos turísticos en 2021.

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La inminente salida de la Administración Trump está llevando a un nuevo realineamiento de las alianzas en Oriente Medio. Este tiene un carácter cada vez más líquido, en términos del sociólogo Zygmunt Bauman, debido a que dichas alianzas se construyen en base al miedo a que acontecimientos puntuales puedan modificar la percepción de qué o quién representa una amenaza.

Dos ejemplos serían el levantamiento del bloqueo a Qatar por parte de Arabia Saudí, y sus socios regionales, y los llamados acuerdos de Abraham, que pretenden normalizar las relaciones de Israel con varios países musulmanes. 

El fin del veto debe contemplarse como una forma de distensión orientada a prevenir un deterioro de las relaciones bilaterales de Riad con la nueva administración de la Casa Blanca, especialmente si Biden decide levantar las sanciones a Irán y regresar al llamado acuerdo nuclear, lo cual contribuiría a la estabilización regional. Al igual que lo sucedido en los últimos meses con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos, el pasado 6 de enero Sudán ratificó el acuerdo que normaliza sus relaciones con Israel gracias a la intensa mediación de Estados Unidos. No obstante, existe la duda de si estas normalizaciones pueden verse afectadas por la llegada de Joe Biden, principalmente si, por ejemplo, se retira el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, o si el acuerdo de la venta de 50 F-35 y 18 drones Reaper a Emiratos Árabes Unidos se retrasa o modifica en un futuro.

Imanol Ortega, Analista de NÂR Research